| Nubes y sol en el horizonte (Parque Nacional de Doñana, octubre de 2011) |
viernes, 23 de octubre de 2015
Cábalas sobre la resistencia del bipartidismo
viernes, 16 de octubre de 2015
Transición permanente
| Monumento a los abogados laboralistas asesinados en su despacho de Atocha en enero de 1977 |
Para hablar de la transición en España, nos reunimos en la Biblioteca Municipal de Bollullos de la Mitación (Sevilla) el jueves 15 de octubre, en la inauguración de la Tertulia los Jueves. Allí expuse un resumen de los principales hechos que hilaron aquella transición sobre la que caben todas las polémicas. Se habló en su día de transición modélica, aunque la verdad es que el número de víctimas de los terrorismos en danza macabra por aquellos días no es precisamente un modelo. Terrorismos de izquierda, de derecha y de nacionalismos de izquierda y de derecha. Nos emocionamos entonces con la recuperación de las libertades y nos lamentamos ahora porque la derecha que nos gobierna, que se ha apropiado de una Constitución de la que inicialmente receló, nos está recortando esas libertades, además de recortar los gastos sociales. Pensamos que quizá entonces se podía haber hecho algo más, que, por ejemplo, no se debió aceptar el chantaje de frenar las movilizaciones ciudadanas a cambio de que la llamada oposición democrática quedara más presentable en el banquete electoral cuyo anfitrión, el que repartía las invitaciones, venía del régimen con el que algunos querían romper y otros sólo maquillar. Al final, quedó un híbrido de reforma aparente, que ha implantado un bipartidismo forzado, ante el que bien se podría volver a hablar de ruptura o de maquillaje. El texto que leí en esa agradable tertulia está en este enlace:
https://www.facebook.com/notes/tertulia-los-jueves/la-transici%C3%B3n-espa%C3%B1ola/161955187486245
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Lo importante son los recortes
| No se trata igual el déficit griego y el déficit de Rajoy. (La isla griega de Santorini, marzo de 2011) |
Dentro de las hipocresías y de las discriminaciones vergonzosas que se estilan por la Unión Europea (y el espectáculo que estamos dando con los refugiados de la guerra de Siria es bochornoso y sangrante), la farsa de los déficit públicos se nos viene repitiendo desde el principio de la crisis. Un magnífico pretexto, el de la crisis, utilizado para ir desmontando aquellas conquistas sociales de las que Europa hacía gala en otro tiempo. No se trata tanto de reducir el déficit como de imponer qué recortes deben efectuarse para reducirlo. Lo importante son los recortes (de gastos sociales, por supuesto).
http://www.eldiariofenix.com/?q=content/soberan%C3%AD-econ%C3%B3mica-limitada
miércoles, 7 de octubre de 2015
Pendientes de las elecciones generales
| Patio del Museo Dalí, en Figueres (marzo de 2012) |
Los únicos que han tenido razones para sentirse satisfechos son los flamantes 25 diputados de Ciudadanos (que casi multiplicaron por tres sus 9 diputados de antes) y los independentistas de la CUP (que multiplicaron sobradamente por tres sus 3 diputados de antes hasta alcanzar los decisivos 10 diputados de ahora, que mantienen en vilo la continuidad de Artur Mas en la presidencia de la Generalitat).
En general, como se explica en este artículo publicado en El Diario Fénix http://www.eldiariofenix.com/?q=content/pendientes-de-las-elecciones-generales ,
las elecciones mantienen las posiciones entre independentistas y no independentistas, y nos colocan a todos pendientes de las elecciones generales de diciembre.
jueves, 24 de septiembre de 2015
A propósito de las patrias
| Ante la tumba de Guifré el Pilós (Wifredo el Velloso), en el monasterio de Ripoll, en abril de 2012 |
Y aquí queda este artículo con algunas reflexiones sobre las patrias y las identidades.
http://www.eldiariofenix.com/?q=content/patrias-identidades-y-equilibrios
domingo, 24 de mayo de 2015
Reflexión hasta las elecciones generales
![]() |
| Foto de Antonio Galán |
Nada más efímero que un artículo escrito un día de reflexión
por la tarde (y encima publicado hoy en un espacio para el que no fue concebido), y coincidiendo con la última jornada de la Liga de fútbol, con
siete equipos pendientes de destino, por arriba y por abajo. Antes de que
termine el artículo, sabré qué equipos han bajado a Segunda División y cuáles
se han clasificado para el tercer y cuarto puesto, pero apenas quedarán
veinticuatro horas para que los sondeos a pie de urna nos den un primer avance
de los resultados de unas elecciones municipales que algunos querrían que
fuesen como aquellas famosas elecciones municipales de 1931, pero que lo más
probable –y ya se ve la poca vigencia que va a tener este ambiguo pronóstico–
es que resulten tan frustrantes como los comicios autonómicos de Andalucía, con
parecidos comportamientos pusilánimes a la hora de plantearse determinados
acuerdos, no sea que esos acuerdos vayan a ser utilizados por los rivales para
descalificar las actitudes de pureza y regeneración. Al fin y al cabo, las
elecciones que tanto los partidos políticos como los propios electores
(repásense los índices de participación en unas y otras) consideran realmente
importantes son las elecciones generales. Más de treinta años de ayuntamientos
democráticos y de organización territorial autonómica no han conseguido corregir
la inercia centralista que todavía persiste entre políticos, funcionarios y
ciudadanos, no todos evidentemente, pero sí los suficientes como para marcar
tendencia y para colocar al resto de administraciones en papeles secundarios o,
lo que es peor, en simples nichos de empleo para políticos en ascenso o en
descenso.
Y esperando esas elecciones generales que culminarán esta
maratón electoral que vamos corriendo por tramos a lo largo del año, parece que
nadie quiere mojarse con sus políticas de alianza. Ni la casta ni los
descastados. Los instalados contemplan con cierto desdén los voluntariosos
intentos de las nuevas fuerzas emergentes para plantear propuestas que puedan
ser asumidas por los poderosos y, al mismo tiempo, ser comprendidas por su exigente
electorado. Los instalados están convencidos de que su política del miedo
frente a las ansias de regeneración va a tener resultado, no tanto como para
asegurarles el control absoluto, pero sí lo suficiente como para obligar a los
“puros” a mancharse en mayor o menor medida.
Estas elecciones municipales y parcialmente autonómicas apenas van a corregir un poco el dominio bipartidista que una gran parte de la
ciudadanía trata de sacudirse, entre otras cosas porque la mojigatería de
algunos y el sectarismo de algunos otros, cuando no puros personalismos, ha
impedido la formación de candidaturas de izquierda unitarias y fuertes en
muchos municipios. Y nada desearía más que equivocarme en esta predicción tan
simple.
Tendremos que seguir reflexionando hasta que el presidente
del Gobierno (central, por supuesto) decida cuándo le viene mejor convocar esas
elecciones generales que marcarán el verdadero rumbo de la política española. Y
si en esas elecciones no se consigue meter la cuña que haga trizas la hegemonía
bipartidista, va a ser muy difícil alcanzar otra oportunidad, porque ya están
dándole vueltas a la conveniencia de modificar las normas electorales, no para
restituir la proporcionalidad secuestrada, sino para todo lo contrario, para
reforzar las posibilidades de seguir manipulando los votos ciudadanos.
viernes, 12 de septiembre de 2014
Homenaje embarullado a Paco de Lucía
"Paco vivió con el tono y la pasión de lo verdadero". Esta frase la he oído esta mañana en la información de Radio Sevilla. Me fue imposible oírlo ayer por la tarde, a pesar de que estaba como a tres o cuatro metros de la persona que la pronunció, Pepe de Lucía, que leyó un manifiesto de homenaje a la memoria de su hermano, el genial guitarrista Paco de Lucía, homenaje que le rendía un grupo de guitarristas, que se reunieron con tal fin en la plaza de San Francisco, de Sevilla, a tocar las piezas del gran genio de la guitarra.
No sé si la iniciativa de ese homenaje callejero y entrañable fue de los propios guitarristas o de la Bienal de Flamenco. En cualquier caso, la Bienal lo arropaba y tenía puestos allí un par de carteles. Tampoco sé quién puso las sillas, si la Bienal, el Ayuntamiento o alguien que pasaba por allí. Al parecer, estaban destinadas a los guitarristas, pero fueron ocupadas en su mayor parte por el público que esperaba. A algunos asistentes se les hizo levantar explicándoles que eran para los guitarristas, pero luego se sentaron otros que no tocaban la guitarra. En realidad, no había un espacio definido ni para los guitarristas ni para el público. No sé si la intención era precisamente que todo quedara revuelto, espontáneo. Lo que quedó fue confuso y cutre. Por eso, cuando alguien pidió silencio para empezar el acto, sonaba a sarcasmo, en medio del barullo de la gente en una plaza por donde circulaban vehículos... y sin un puñetero micrófono y altavoz con el que hacerse oír.
De la intervención de Pepe de Lucía sólo se enteraron los que estaban al lado, entre ellos, claro, las cámaras y micrófonos de los medios de comunicación. De las guitarras algo se adivinaba, pero nada parecido a una audición en serio. Si lo único que querían era que lo grabasen las televisiones y las radios, lo podían haber hecho sólo con ellas y no jugar al espectáculo callejero.
Esta noche en el Teatro de la Maestranza habrá otro homenaje, esta vez a Enrique Morente, que seguramente va a ser muy distinto, no sólo porque va a ser en un espacio muy definido y perfectamente equipado, sino porque los asistentes pagan y los artistas cobran. ¿Estará ahí la clave?
En el fondo, me alegro por la memoria de Paco de Lucía. Quedaba más ajustado a su pasión por lo verdadero ese homenaje embarullado que ha dejado clara la verdadera dimensión de desprecio que algunos animadores del poder sienten por el genio de un arte popular.
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