miércoles, 2 de marzo de 2022

José María: una amistad que nunca estuvo en discusión

 

Nos conocimos de estudiantes en Madrid en los sesenta (del siglo pasado, claro), tiempos de movilizaciones y de esperanzas. Compartimos pensión, piso, amigos, inquietudes… En los setenta, incorporado cada uno a sus actividades profesionales, fue espaciándose el contacto, sobre todo cuando nos fuimos de Madrid, él a Málaga, yo a Coruña. A principio de los noventa, cuando ya habíamos perdido el contacto, es decir, sin premeditación alguna, nuestros respectivos caminos profesionales (directivo en una gran empresa constructora él, periodista yo) coincidieron en Sevilla, donde reanudamos una amistad que había permanecido como entre paréntesis durante algo más de diez años. Ahora, treinta años después, nuestra amistad ha vuelto a abrir otro paréntesis, esta vez definitivo. El pasado 7 de enero de 2022, hace ya casi dos meses, José María Núñez murió de repente.


Había tardado en reaccionar y ponerme a escribir sobre nuestra amistad, porque no terminaba de asimilar la idea de que no podría volver a reunirme con él, tomar unas copas y continuar nuestra interminable discusión sobre las turbulencias políticas a las que nuestra amistad seguía sobreviviendo. A José Luis, nuestro común amigo -también en las discusiones-, se le quebraba la voz aquel día, al comunicarme su muerte absolutamente inesperada. Aquella misma tarde y al día siguiente, en el tanatorio, se sucedieron los abrazos y las lágrimas con su esposa (ya su viuda), con sus hijos, con sus hermanos, con otros familiares y amigos… Pero incluso en los abrazos y las lágrimas, y en las palabras que nos intercambiábamos, parecía que nos movíamos como esperando que el ausente se incorporase en cualquier momento a la conversación. Quizá esperando que esa reincorporación imposible se produjese, este texto se ha quedado varado en el disco duro, donde lo he vuelto a encontrar en la continua revisión de los recuerdos.

Ahora ya estoy convencido del final. Definitivamente, tendré que añorar las apasionadas discrepancias con que envolvíamos una amistad que nunca estuvo en discusión.



La última foto de los tres amigos juntos, el 16 de diciembre de 2021.
José María es el de la derecha, José Luis es el del centro, y yo el de la izquierda


3 comentarios:

  1. Buenas tardes, José A!
    Soy Lola, la única hermana de José María.
    Te escribo sólo para agradecerte las emotivas y cariñosas palabras que le has dedicado a mi hermano, al que todavía tanto extraño...
    Un fuerte abrazo.

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    1. Qué sorpresa. Nadie entra aquí a comentar nada. Gracias por la visita al blog. Yo también echo de menos a José María y todavía no termino de creerme su muerte.

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    2. José Antonio, me ha gustado como ha contado tu vida con José Maria y cuando entramos José Luis y yo a comparti esa amistad, que espero sigamos por mucho tiempo con Rosalía y recordando a nuestro a José Maria. Un abrazo José Antonio

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